En algún momento, perdí mis miedos
me dijiste si era tristeza, y no; era solo yo.
En algún momento, perdí mis miedos
me dijiste si era tristeza, y no; era solo yo.
¿donde guardo todos esos nudos tan apretados cuando empiezan a pesar tanto?
Tienes notas,
y anotas tus pensamientos en hojas dispersas por tus cuadernos
dispersas por tus días
dispersas como cuando me hablas.
Cuadernos polvorientos, doblados.
No cuidas nada tus evidencias.
Declaras amor, nudos, desahogos.
Declaras sentir algo que no sientes por mí,
Te llevas dejar.
Quiero responder a esas palabras.
Un diálogo ficticio,
de risas por leer esos recuerdos.
Quiero responder a la historia de esos días que perseguías a un ratón en tu pieza.
Pero no puedo.
un árbol plateado
sus hojas son como espejitos
desperté con un árbol dorado
y brillaba rápido
se movía rápido.
necesitaba estar sola y putear mi inocencia
y la falta de ella tuya.
Quiero verte y enfrentarte y remecerte
pero ni mi amor pudo.
No quiero hacerme daño
ni a tí.
Debo inventar tu peor versión
para sacarte de las venas.
No te quiero, y herida me cuesta reconocerlo.
en mi pieza han crecido algunas cosas
en espacios pegajosos han salido seres que me atacan en la noche
y de los polvorientos suelen tomarme el cuello cuando quiero llorar.
el olor de esta pieza ha perdido densidad, porque las cosas se mueve siempre
a veces chocan con mi cuerpo, a veces chocan entre ellos.
en esta pieza guardo todas mis ganas, y ellas me guardan a mi para no hacer nada
entonces, cuando logro salir, mi megalomanía me rompe,
en esta pieza, estoy. y tengo que querer salir
las paredes han comenzando a gustarme demasiado.
y esta basura me empieza a maravillar
pronto se harán mis brazos parte del suelo
y las piernas se pegarán al techo.
en esta pieza tengo que dejar de ser.
ya no me gusta cómo me miras
porque lo haces como si no estuviera ahí
me encantaría que el movimiento superara mis palabras
esas torpes que suelen contradecirme
esas que nadie, menos tu, confían.
Los colores nos dan espacio a la imaginación
las horas se tropiezan y
que olvides mis miedos
y me creas lo mejor.
tonos, de bajos tonos
de bajos ambientes
de esferas inexplicables
de pulsiones aleatorias
donde soy tu elección.
son siempre tiempos sin lugar
pero en los que me siento
yo fuera de mí.